Falsos mitos de ahorro energético
Falsos mitos de ahorro energético

Lavando a mano gastas menos que con el lavavajillas.

El lavavajillas lleno supone un ahorro de agua y energía comparado con lavar a mano. Obviamente, usar el lavavajillas para lavar pocos utensilios no es rentable.

Los aparatos eléctricos en modo standby no consumen casi energía.

Los aparatos enchufados siempre están consumiendo energía y sus consumos acumulados pueden suponer una sorpresa a final de año.

Usando agua caliente del grifo se consume menos energía para hervir el agua.

Falso porque calentar el agua con el termo o el calentador de gas es más caro, además, generalmente primero tienes que dejar que corra el agua hasta que salga a la temperatura deseada con el gasto de agua que ello conlleva. Lo único que puedes ahorrar así es tiempo.

Apagar y encender los aparatos gasta más energía que mantenerlos encendidos.

Ahora casi ningún aparato tiene mecanismos complejos que les hagan consumir mucha energía para arrancar.

Apagar y encender fluorescentes gasta más energía

Es cierto que se acorta la vida de los fluorescentes encendiéndolos y apagándolos pero no se ahorra manteniéndolos encendidos. Lo mejor es cambiarlos por LEDs.

Tener el termostato alto hace que se caliente más rápido la habitación.

Lo que haremos es gastar más energía para poder llegar a esa temperatura tan alta. Lo mejor es tener todo bien aislado para que no se pierda tanto calor cuando estemos fuera y no se necesite tanta energía para calentar la estancia.

El ventilador dentro de una habitación encendida enfría la habitación:

Hay quien piensa que un ventilador disminuye la temperatura pero esto no es cierto porque lo que hace es mover el aire de la estancia, no bajar grados.

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